sábado, 17 de diciembre de 2011

3. Hoy (Parte III)

Es hora, lo cito de nuevo, de hacer lo que se debe hacer; sin esperar a nadie y a su vez sin esperarse a si mismo. Nada puede perseguir el cumulo de cosas perseguidas por el hoy y el ahora, nada puede ni debe frenarlas. Solo hay una opción que contempla la vida o la muerte y un instante para decidir; este y nada más que este. Y lo que no se haga hoy, lo que no suceda ya, tendrá que resignarse a vivir en el olvido eternamente, en el confinamiento y la mazmorra, porque su único espacio de existencia habrá muerto.

Es por esto, que con ferviente aspiración he decidido salir a cazar libélulas, tomar chocolate y debatir poesía, volar por los aires, curar con abrazos, tener mi casa en la luna, cultivar mi jardín de estrellas, salir con mi Señor a dar paseos por la tarde, escribir por las noches las palabras del viento, y plasmar también las mías en los destellos de la madrugada, caminar sin rumbo fijo por horas y sin motivo, darle serenata a la noche, adueñarme de un árbol para contar historias, conseguir un lugar para perderme del mundo, pintarle alas al corazón de alguien... 

Leer mas allá que entrelineas, cantar los mensajes del alma, tomar la mano del Espíritu e invitarlo a dibujar conmigo, enseñar amor y dulzura, componer sinfonías para el ocaso, danzar junto a la mañana diciendo: tan solo te amo, esculpir demencia y extrañeza, caminar de espaldas en la calle, sonreír al ritmo de las horas mientras me peino en mitad del camino, que el tablero de mi voz sea mi ventana y que estalle la dinamita de mis piernas, bailar con apasionados pasos locos, hacer de cada momento un gran performance ,escribir palabras nuevas cuando ría, crear mi oficina de sueños e ideas, y amar, vivir, ser y estar... todo sin miedo, con demencia y con prontitud; con la real demencia que habita en mi, la valentía del Dios que me hace existir, y con el único tiempo que me queda en verdad.

Y también si esperar a nadie, sin depender de otros, sin esperar nada; porque no depende de nadie, depende de mí. Porque tan solo hay un instante para hacerlo real; para no arrepentirse, para llegar a la meta. Porque si no es ahora, no es nunca. Porque mañana habrá un funeral, si hoy no se trabaja por evitarlo y habrá un muerto por lamentación y cargo de conciencia. Porque la bomba atómica estallo, y nada tiene vuelta a atrás. 

No es la claridad absoluta, pero hay algo; y si bien no se tiene todo, lo importante es empezar. Mil y una cosas componen la lista, y un rompecabezas empieza a ordenarse. A,b,c,o d la orden del día mas una batalla que no da tregua. Porque nunca habrá más tiempo para ser, hacer, vivir o estar; es ahora o nunca, yo decido. 

Lo que tengas que hacer, hazlo ya, porque no sabes si existirás para realizarlo luego.
Be what you want, be what you be; that`s my decision

2. Hoy (Parte II)

No vale continuar día tras día, escondido en una mascara que se concentra tan solo en distraer. No vale andar disfrazado. Para que caminar por la calle siendo algo que no se es. Porque buscar cada instante una cordura que no existe en medio de si; e intentar mostrarla asiduamente, cuando la locura también es motivo de orgullo. No vale la pena vivir esperando que la gente apruebe o desapruebe el conjunto de cosas que hacen ser como persona, cuando difícilmente uno estará de acuerdo con alguien en eso. Quizá cada cual si pudiera buscaría hacer gente a su acomodo y voluntad para no tener que disentir con nadie; y por lastima hay gente que constantemente lo busca. Por ende, esforzarse por ganar la aprobación de otros es tonto, cuando cada cual es uno; y muy en el fondo, aunque la cascara denote parecido, el fondo sacara esa esencia con sabor propio algún día. 

Se es lo que se es; y en mi caso, no es posible cambiarlo, disimularlo menos y esconderlo aunque parezca posible tampoco lo es... La locura que habita en mi, es un agente inevitable de creación divina que recorre todo mi ser; y mas que acompañarme o complementarme, por orden de prioridades, me hace ser. He hay el punto de todas las cosas, el origen. Ese que más de una vez me ha llenado de miedo sobre el vivir mi mundo verdaderamente al revés... Pero es que ese es mi mundo, y eso no puede tener discusión. Suena muy arbitrario, lo se, pero no es cosa de mi, es cosa de Dios; tan solo me estoy limitando justo ahora a hacerle caso por completo. A dejar la silla vacía en la iglesia, seguir escribiendo mis ideas, intentar levantarme de espaldas, responder con gestos, dibujos y canciones, hablarle cuando danzo, entonar de madrugada, luchar a punta de amenes y simplemente creer...

Es por eso, que así mismo todas las cosas están sin dar espera. Porque es tiempo de hacer lo que se tiene que hacer. Ya basta de ilusiones y disfraces, ya basta de tonterías, basta de perder el tiempo haciendo confetis para la fiesta cuando es más importante el pastel y con los invitados. Justo ahora ha dejado de ser tiempo de parecer que se hacer y no llegar a ningún lado, de sembrar sin ver crecer, y de cultivar olvidando abonar; quiérase o no, es más que necesario y obligatorio obtener una cosecha de duraznos. Es hora de lograr el fin...

No sirven los ya va, los mas tarde, menos los mañanas, no sirve el sobra o falta, el no se, o el no puedo. El reloj esta corriendo apresuradamente, y de lo único que hay tiempo es de empezar. No importa cuanto se desee o se vaya a vivir, 50, 90 o 100 años, tiempo solo hay uno, y es hoy, y es ahora. Nunca mas se podrá ser lo que en verdad se es, nunca mas se podrá romper la caja de cristal, ni derribar la barrera, ni salir del escondite, ni volar... después siempre será demasiado tarde, y será tiempo de otra cosa, no de esta. Después no habrá escapatoria, ni vuelta atrás; y entonces se vivirá en un calabozo eterno por escogencia propia. El único instante para vencer esta enfrente, y solo arroja una opción, ganar, luchar y vencer.

1. Hoy (Parte I)

"Si tienes algo para ser jamás tendrás mas tiempo"

Todo lo que me queda por hacer no me da más espera. Hay dibujos que arreglar, poemas que escribir, imágenes de blog que etiquetar y enumerar, cosas que escoger, novelas que redactar, convocatorias que leer, cuentos por escribir, y eso no da más tiempo. Cada una de ellas esta siendo perseguida por una noción de ya y ahora; por una noción de inmediatez que los busca con desaforo y que no piensa ceder.

Es por ello, que justo ahora, me encuentro dueña de un par de manos bastante ocupadas junto a una cabeza con millones de cosas  hacer; y aunque quisiera, esto no puede ser mañana... y no debería, nunca debería ser mañana. Frente a mi, hay un montón de pedazos que se están organizando sistemática y velozmente para ser colocados acto seguido en su lugar correcto del rompecabezas de las cosas por hacer. Ordenándose por prioridad, tamaño, forma, color, medida, urgencia, necesidad, gusto, afición, obligación, etc. 

Es primero de Julio y las cosas comienzan a complicarse; sinceramente hasta ahora he hecho muy poco. O mas bien todo lo he hecho con demasiada calma, quizá mas de la debida... Es probable que justo ahora aparezca un estricto cronograma que me permita cumplir con todo, que me deje sin tiempo para algo o alguien más que no sea eso y no sea yo, que me absorba deliciosamente entre tantos fantásticos quehaceres. 

Por ello, precisamente es que siempre es valido empezar a tener vida. Una que sea de verdad, tal como se soñó siempre, una que en serio haga feliz, que complazca, que produzca, que sea lo que tiene que ser; una que no de espera para sonreír, sudar, sonreír y sudar de nuevo, y después irse a la cama llena de extenuación acompañada de buenos recuerdos y satisfacciones diarias agradecidas primeramente con Dios. Nunca es tarde para empezar, para crecer, para intentarlo, para caerse aún, para saltar al abismo, para pensar, para creer, para lograr, para triunfar, para luchar; y si, para ser, para ser lo que en verdad se es.