sábado, 17 de diciembre de 2011

2. Hoy (Parte II)

No vale continuar día tras día, escondido en una mascara que se concentra tan solo en distraer. No vale andar disfrazado. Para que caminar por la calle siendo algo que no se es. Porque buscar cada instante una cordura que no existe en medio de si; e intentar mostrarla asiduamente, cuando la locura también es motivo de orgullo. No vale la pena vivir esperando que la gente apruebe o desapruebe el conjunto de cosas que hacen ser como persona, cuando difícilmente uno estará de acuerdo con alguien en eso. Quizá cada cual si pudiera buscaría hacer gente a su acomodo y voluntad para no tener que disentir con nadie; y por lastima hay gente que constantemente lo busca. Por ende, esforzarse por ganar la aprobación de otros es tonto, cuando cada cual es uno; y muy en el fondo, aunque la cascara denote parecido, el fondo sacara esa esencia con sabor propio algún día. 

Se es lo que se es; y en mi caso, no es posible cambiarlo, disimularlo menos y esconderlo aunque parezca posible tampoco lo es... La locura que habita en mi, es un agente inevitable de creación divina que recorre todo mi ser; y mas que acompañarme o complementarme, por orden de prioridades, me hace ser. He hay el punto de todas las cosas, el origen. Ese que más de una vez me ha llenado de miedo sobre el vivir mi mundo verdaderamente al revés... Pero es que ese es mi mundo, y eso no puede tener discusión. Suena muy arbitrario, lo se, pero no es cosa de mi, es cosa de Dios; tan solo me estoy limitando justo ahora a hacerle caso por completo. A dejar la silla vacía en la iglesia, seguir escribiendo mis ideas, intentar levantarme de espaldas, responder con gestos, dibujos y canciones, hablarle cuando danzo, entonar de madrugada, luchar a punta de amenes y simplemente creer...

Es por eso, que así mismo todas las cosas están sin dar espera. Porque es tiempo de hacer lo que se tiene que hacer. Ya basta de ilusiones y disfraces, ya basta de tonterías, basta de perder el tiempo haciendo confetis para la fiesta cuando es más importante el pastel y con los invitados. Justo ahora ha dejado de ser tiempo de parecer que se hacer y no llegar a ningún lado, de sembrar sin ver crecer, y de cultivar olvidando abonar; quiérase o no, es más que necesario y obligatorio obtener una cosecha de duraznos. Es hora de lograr el fin...

No sirven los ya va, los mas tarde, menos los mañanas, no sirve el sobra o falta, el no se, o el no puedo. El reloj esta corriendo apresuradamente, y de lo único que hay tiempo es de empezar. No importa cuanto se desee o se vaya a vivir, 50, 90 o 100 años, tiempo solo hay uno, y es hoy, y es ahora. Nunca mas se podrá ser lo que en verdad se es, nunca mas se podrá romper la caja de cristal, ni derribar la barrera, ni salir del escondite, ni volar... después siempre será demasiado tarde, y será tiempo de otra cosa, no de esta. Después no habrá escapatoria, ni vuelta atrás; y entonces se vivirá en un calabozo eterno por escogencia propia. El único instante para vencer esta enfrente, y solo arroja una opción, ganar, luchar y vencer.

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